domingo, 12 de diciembre de 2010

La historia de San Michele, de Axel Munthe


Hoy toca hablar de un clásico; o mejor, de uno que lo fue aunque hoy parece casi olvidado. No se trata, a todas luces, de una obra maestra, pues en tal caso habría sobrevivido a los cambios de moda, aunque no estoy muy seguro de que en los tiempos que corren las obras maestras estén a salvo de la desaparición. El caso es que La historia de San Michele fue un libro muy leído por la generación de mis progenitores, e incluso de mis abuelos, mientras que hoy resulta difícil de encontrar, sin duda a causa del hecho de que lo que no acaba de publicarse, o no es un “clásico” reconocido, no existe. Sin embargo se trata de una obra muy estimable, especialmente, aunque no sólo, en nuestra perspectiva, “medicina y literatura”.
Publicada por primera vez en Estocolmo en 1929, y en España seis años después, esta obra de difícil clasificación -¿novela? ¿Autobiografía? ¿Ambas cosas a la vez?- del médico y escritor sueco Axel Munthe (1857-1949) resulta, todavía hoy, sumamente interesante para quien busca aprender cosas importantes sobre la práctica de la medicina en ese territorio privilegiado que es la literatura. Cosas que no se enseñan, o que se enseñan de manera insuficiente, en las Facultades, y que tan a menudo se echan en falta cuando se tiene que afronta en solitario situaciones graves, y por otra parte nada infrecuentes, en el trato con un ser humano enfermo, sobre todo con el que va a morir.
De creer a su autor -¿y por qué no hacerlo?- se trataría de un texto autobiográfico: “ce n’est rien donner aux hommes que de ne pas se donner soi-même”, escribe Munthe a modo de dedicatoria al pie del título. Pero en sus páginas se mezclan fantasía y realidad desde muy temprano, cuando al comienzo de su relato, refiriendo su descubrimiento juvenil de la isla de Capri, se promete a sí mismo que algún día poseerá la vieja ruina nombrada San Michele en una conversación con el mismísimo diablo, o más exactamente con el Mefistófeles fáustico. ¡Singular acierto, éste de reconocer su propia ambición fáustica en conversación con su yo más oculto! Como también más tarde, cuando describe la visita de uno de los viejos duendes del folklore lapón y la conversación que con él sostiene.
Con todo, en mi opinión, esto que es literatura en el sentido más tradicional del término no deja de ser documento, pues el lector comprende sin esfuerzo que es consigo mismo con quien el escritor habla en estas situaciones, aunque con un valor añadido: el reconocimiento de la importancia de los mitos y leyendas –en suma, de las grandes creaciones colectivas de la cultura- para poder acceder a esos rincones ocultos de uno mismo.
Ciñéndonos, empero, a la perspectiva de este blog, habrá que señalar en primer lugar que en esta obra de amena lectura puede encontrarse valiosa información sobre historia de la medicina, y más en concreto de la mítica medicina parisiense de finales del siglo diecinueve. De especial interés resulta la tremenda crítica a la reverenciada figura del creador de la neurología científica, Jean-Martin Charcot. Si bien hoy es un hecho conocido que éste, como otros grandes patrons de la medicina francesa, era lo menos parecido a una persona “de buenas prendas”, lo que Munthe, colaborador suyo hasta ser expulsado por él, cuenta acerca de su interesada e irresponsable manipulación de las enfermas histéricas, y de alguna muchacha que no lo era hasta que el maître puso todo su afán en destruirla, representa una de las más demoledoras enmiendas al culto al genio propiciado por una cierta manera –vetusta, espero- de hacer historia de la medicina. Otros grandes de la clínica francesa pasan ante su tribunal, para ser en ocasiones reverenciados por su dignidad personal y su hombría de bien y en otras censurados por su avidez de riquezas y de fama, cuando no por su incompetencia clínica, y a veces por ambas cosas.
No menos importante –puede, incluso, que más- es cuanto se refiere a su propia actitud ante las situaciones médicas más graves y comprometidas: una epidemia de cólera en Nápoles, en lo colectivo, y en lo individual las numerosas ocasiones en que hubo de decidirse a abreviar los sufrimientos de un agonizante –pues desde el principio hasta el final del relato se manifiesta decidido partidario de la eutanasia compasiva, que no “pasiva”-, por ejemplo en el histórico caso de los campesinos rusos mordidos por lobos rabiosos que fueron llevados a París por ferrocarril para intentar una cura con el suero antirrábico de Pasteur.
Es imposible –y creo que no conviene- agotar toda la información relevante desde nuestro punto de vista que contiene este documento; pero no puedo pasar por alto otro de sus méritos, mayor aún si cabe teniendo en cuenta la fecha de su publicación y, lo que es aún más importante, la de su descubrimiento por el autor, pues remite a su juventud, a sus primeros años de práctica profesional: la comprensión del determinante peso de lo psicológico en el origen y el modo de vivir la enfermedad y del gran valor que su hábil manejo tiene para la relación médico-paciente y para la eficacia de casi cualquier opción terapéutica.
Como ya he señalado, nada de esto agota la lista de virtudes de la obra. También cuenta con riquezas que nada tienen que ver con la medicina, como por ejemplo las relativas a la vida artística y cultural del París fin-de-siècle, donde destaca ese enfermo genial –y brutal- que fue Guy de Maupassant. Pero es hora ya de callar y dejar a quien se sienta tentado por estas líneas que las descubra por sí mismo.

18 comentarios:

  1. Magníficos recuerdos me trae esta obra de Munthe. La eché de menos mucho tiempo, porque presté mi ejemplar un día y no logré recuperarlo nunca. Hace unos meses conseguí otro en una librería de viejo, con bonita encuadernación en tela.
    En vista de que no es fácil de encontrar esta obra, creo que puede descargarse en formato de Word desde:
    http://www.linksole.com/i4ie9z
    Confío en que el enlace todavía funcione, para que aquellos que no dispongan del libro puedan disfrutarlo también.
    Animado por tu magnífica reseña, Luis, me han entrado muchas ganas de releerla estas navidades.
    Un cordial saludo

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    1. OIE me quise meter al link pero me marca error,no sabras de otro link, es que he tratado de buscarlo pero no lo encuentro

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  2. A medida que iba leyendo esta magnífica entrada, Profesor Montiel, mi curiosidad por "La historia de San Michele" crecía y crecía... Me habían hablado del libro médicos -como bien dice- de generaciones anteriores; pero nunca lo leí. Ahora ha conseguido usted que me haga el firme propósito de leerlo. Intentaré conseguir un ejemplar... Y si no puedo -como tampoco he podido descargarlo en Internet- aquí públicamente le pido a mi querido amigo, el Profesor Fernández de la Gala- a sabiendas de que los libros no se deben prestar, ni siquiera a los mejores amigos (ya nos ha contado su experiencia) que por favor, por favor, me lo preste cuando él lo haya releído.

    Gracias, D. Luis, por esta estimulante entrada. Y, con mi gratitud, reciba también mi más afectuoso saludo.

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  3. Mariano Bruneton.Si la historia de San michelle es una obra extrordinaria,no es menos la titulada,-Lo que no conté en la Historia de San Michelle-.Fantástica.

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  4. Si encuentran Lo que no conté de la Historia de San Michele,-del médico escritor Axel Munthe-,no lo dejen de leer.Es extraordinario.

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  5. soy Rubí, los dos libros, son espectaculares, fina y respetuosa literatura, que me dejó huellas en el alma, cuando yo solo contaba con 23 años....Gracias Dr. Axel!!!

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    1. Tienes mucha razón Rubí.Pensar además en la isla de Capri,tal como aparece en las fotografias,es algo sesacional.Por donde paseó el Emperador Tiberio.

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  6. Hola, con tu permiso cito este post en mi blog. Si tuvieras inconveniente, házmelo saber por favor (anazacco@gmail.com). Un saludo.

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  7. La Historia de San Michele, un magnifico libro que deberia releerse pasados unos años......Yo descubrí en la segunda vez que lo leí, la extraordinaria sensibilidad del autor para con los animales y el vanguardismo, honestidad y generosidad de este médico.

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  8. Extraordinario y riquísimo relato autobiográfico, fantástico, de aventuras, humanista, ecologista y podría seguir definiéndolo de diversas maneras. De indudable mérito literario

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  9. Extraordinario libro. Llego a mi por casualidad buscando al azar algo que leer de entre los libros de la colección de mi padre y empece, y seguí y seguí y me iba dando cuenta de que estaba ante una obra maestra... Me lleno tanto que visite Capricho para pasear por San Michele...pura poesía, alegoría, canto a la vida, a la naturaleza y al propio tiempo reconocimiento de la existencia del dolor t de las debilidades humanas. No alcanzo a comprender como no es uno de los libros de culto mas famosos del planeta. Afortunados los que lo lean

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  10. En un puestecito callejero de Albacete,y por dos euros,editado por Circulo de lectores...lo devora en dos días..intoxicado por Proust,necesitaba aire fresco..

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  11. ESTA HISTORIA ME A CAUTIVAVO DEMASIADO,CONSEGUI UN EJEMPLAR EN UNA RUMA DE LIBROS USADOS Y PORQUE NO DECIRLO INGNORADO ,ESTOY FELIZ DE TENER ESTA MAGISTRAL OBRA POR QUE LLEVA A ITALIA LUGAR DONDE NUEVAMENTE ME SIENTO ATRAIDA.

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  12. Mi padre me lo regaló y lo leí a los 12 años, por suepuesto que no supe interpretarlo como lo har´´ia ahroa, de poder leerlo de vuelta. Sin embargo hubo cosas que leí en el que se me quedaron grabadas, como cuando estuvo en Laponia y le dijeron cómo las mujeres podían salvarse del ataque de los osos solo levantándose las faldas. "Roba di Tiberio..." las palabras más escuchadas por Munthe cuando estaba haciendo realidad su sueño y los albañiles campesinos encontraban alguna moneda o algo que había sido testimonio de la presencia de ese emperador romano tan cruel. Trataré de encontrarlo, quizás en las librerías de viejo lo pueda hallar. Soy escritora y paraguaya y he tenido mucho gusto en leer tu blog.

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  13. Debí leer el libro porue la escritora y pintora Andrée Moch hacer eferencia a él en su biografia. Por suerte lo tenía en casa. Es un libro muy interesante. No dejode lamentarme de, cuando estuve en Capri, pasamos de largo por la Casa Museo donde vivió el autor y la guía no hizo mención a él.Ya estaba cerrado.Leer yviajra, dos cosas que deben ir juntas. Saludos Ángeles de Martina Resistencia, Chaco

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  14. Hoy tengo en mis manos el libro La Historia de San Michelle!!! Esta noche comenzarè a leerlo. Rosa Regàs (Mendoza-Argentina).

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  15. Hoy comenzarè a leerlo. Editorial Juventud, S.A. Provenza 101 - Barcelona (
    desde Mendoza-Argentina. Gracias.

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  16. Anna Cantavella i Andreu4 de septiembre de 2014, 7:47

    Hoy he iniciado por enesima vez la lectura del libro. He tenido 3 ejemplares : el primero estaba en casa de mis padres y al casarme paso a ser de mi propiedad con anotaciones de mi padre y garabatos mios cuando aun ni sabia escribir, este desde hace algun tiempo ha desaparecido, seguramente en algun prestamo y no me ha sido devuelto lo cual me produce mucha tristeza, el segundo me lo regalo una amiga porque me dijo "mis hijos no lo apreciaran y se lo mucho que te gusta" y el tercero es en una edición en su original en en frances. Siempre lo he recomendado.

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